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La Casa de las IVIS
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Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
 

Capítulo 10

…el futuro también afecta el presente…

Don Lupe empieza a hablar:
―Pudiera existir alguna duda en cuanto a la exactitud de la fecha del sobre, déjenme decirles algo, esa fecha es la fecha en la que está programado el tubo, digamos, para su vuelo a otro centro de dependencia, pero no podemos prever nada si a ustedes se les ocurre tomar un viaje por su cuenta, y si en el viaje les va mal, pues ahí no podemos hacer nada, de alguna forma, lo que podemos decir es que aquí  no van a salir inmediatamente, por algo físico, por más que les pase, se quedan ligados a sus IVIS, y en caso extremo, su IVI no puede viajar hasta esa fecha―.
Manuel pensó, ―¿de ahí los fantasmas?―
Don Lupe siguió,
―No es frecuente que se queden sin su viaje, si después de abandonar su cuerpo las IVIS, por alguna cuestión en especial se quedan, o simplemente no saben como llegar al tubo, o no les interesa regresar hasta que no se arregle algo o simplemente están esperando a alguien, la IVI se puede quedar en este centro de dependencia, sin estar ligada al cuerpo que la contenía. Si se puede manifestar o no, depende de la fuerza  de la IVI―.
 ―Si su IVI está muy deformada, con mucho desorden, puede complicarse el viaje, pues puede una fuerza aprovecharse de su IVI para sus propósitos, la vacía, y llega la carga negra, por decirlo de alguna forma, que no es un tubo abierto, sino una especie de dona que gira hacia adentro, que no va a ninguna parte, muy muy oscuro y muy denso―.
―Hay tipos de tendencias, de conductas, de afectos, que dominan la conciencia afectiva y la voluntad de los individuos, y que afectan las IVIS, su brillo;  una de las cosas que menos perdonan los hijos es la infidelidad, sobre todo la de la mujer, y esto no es gratuito, la mujer es el canal por excelencia, una falla en el canal es energéticamente mucho mas grave que una falla en lo conducido, el hombre bien equilibrado es conductor y conducido, viajero a través del canal, la mujer es mucho mas conductora.  La concupiscencia es la principal causa de extravíos de las IVIS, no tanto por la acción negativa y oscura en sí, que también se nota en el semblante de las personas, una persona equilibrada tiene un brillo en su conducta, sino por sus consecuencias; esos hilos sueltos que producen,  son causa y efecto de otros desórdenes. Hay situaciones que a muchos les parecen injustas, estos desórdenes  tienen origen, la mayoría de las veces no en el individuo mismo, sino en los generadores físicos de la IVI, los antecesores biológicos, eso lo veremos aparte, el caso es que esos desórdenes en los canales de los IVIS, que pueden ser los desórdenes dominantes, de hecho  no son responsabilidad de la IVI afectada, de ahí que, somos consecuencia de los efectos de una energía negativa desarrollada no una, sino varias causas anteriores.  Esas energías, son difíciles de erradicar, hay un fenómeno curioso: como es tan difícil de luchar con esa concupiscencia cuando se está afectado por ese desorden heredado, el individuo tiende a desarrollar conductas heroicas con los descendientes, como una especie de compensa-ción, te repito, es el mismo canal―. 
―Por otra parte están las IVIS poco afectadas por la concupiscencia, en donde les es fácil unirlas a los canales del afecto y la serenidad de los sentimientos, paradóji-camente, estas IVIS están tan equilibradas que no desprenden energía hacia sus continuadores, sino que permanecen estáticas, casi imperturbables ante los afectos de relación―.
―El canal por donde viajan esas emociones es el mismo, de tal forma que la luz que emanan y la que absorben causan frecuentemente conflictos con gran trascen-dencia―. 
―Un alma puede estar muy equilibrada, pero carecer de brillo, porque no ha emanado la luz por miedo precisamente a desequilibrarse, entonces se vuelve una IVI de naturaleza estable pero opaca―.
―Existe un elemento desconcertante, todos sabemos de la influencia del pasado en el presente, lo que es desconcertante, pero lo podríamos entender si lo vemos desde la perspectiva de las dimensiones, es que el futuro también afecte al presente. Sé que es difícil de compren-der, pero es cierto. Las dimensiones están interco-nectadas, y en ese tipo de conexiones, hay una que entrelaza los tiempos, de tal forma que el futuro, por extraño que parezca, afecta al presente. Hay un ejemplo que nos puede ayudar a explicar esto: cuando tú tiras a la diana con arco, puedes llegar a sentir si diste en el blanco o si erraste el tiro. Esto no es explicable, pero es verdade-ro, a pesar de que la lógica nos indique un error de raciocinio, puesto que la flecha ya salió del arco y no hay forma de que se pueda sentir si dio en el blanco o no. Ahora bien, si tomamos el evento del tiro como un todo, eliminando la dimensión tiempo, podemos ver las cosas en forma distinta, el pasado, que es el despedir la flecha y el impacto de la flecha pasan a ser un mismo evento. Yendo un paso adelante, podemos imaginar que el impacto pudo incluso haber ocurrido antes que el lanzamiento de la flecha, de tal forma que la manera en que tomamos el arco ya haya estado influenciada por el hecho de que dimos en el blanco. De esta misma forma, nuestros actos presentes pueden estar influenciados por sus resultados―.