Capitulo 11
…la conciencia es como la versión gratuita del juicio cósmico.
…¿tenemos dos almas?
―El empezar a poner orden es, en cierta forma, crear un desorden, ―dice Don Lupe―, aún estando mal, ya está acomodado. Ese establishment expulsa a los intrusos, y el tratar de aplicar orden después de tanto tiempo, puede ser como una torta después de un ayuno de treinta días, ya tiene la atmósfera de la situación una corteza de protección, que rechaza cualquier novedad, tanto más la rechaza cuanto mayores sean los cambios, el orden siempre es doloroso, el orden implica la pérdida de algo, el orden es discriminar, declarar no importante a algo, para hacer más relevante lo que queda―.
―Una IVI no se mejora con la simple intención, no es el mismo concepto de bueno y malo que tenemos nosotros, aunque se le parece mucho, hay que comprender que no tenemos la capacidad para juzgar a nivel cósmico, nuestra conciencia es como la versión gratuita de ese juicio cósmico, intuitivamente podemos creer que es bueno, pero obviamente, hay veces que actuamos creyendo que hicimos bien, cuando no, y viceversa; se que suena algo injusto, pero hay cosas que, aunque bien intencionadas, no son buenas. Esto tiene que ver con las estructuras de orden de segundo nivel, las de segundo con las de tercero y así, nosotros solo tenemos capacidad para conocer, y con errores, las de nuestro nivel―.
―Ahora bien, hay algo que te va a romper ciertos esque-mas, estás acostumbrado a hablar del alma como si fuera la IVI, y no estás muy equivocado, pero no es todo, en tu cuerpo no habita solo el ente de la IVI, sino el ánima, propiamente dicha, que es lo que le da el peso animal al cuerpo, la diferencia con la IVI es que ésta llega al cuerpo, con una carga totalmente ajena a la biológica, en cambio el ánima digámosle así, arrastra su carga genética con todo su peso biológico, no de una, ni de dos generaciones, sino desde sus orígenes, que en sus primeros tiempos no fueron humanos del todo, aunque siempre biológicos―.
―Entonces, ¿tenemos dos almas?― Manuel interrumpe.
Sigue Don Lupe:
―Pues sí, y no solamente eso, el asunto es mas complejo, pero vamos por partes. Aquí hay un aspecto aleatorio que hace que esto se vuelva muy interesante, y reside en la compatibilidad que tengan la IVI y el ánima, hay IVIS muy desarrolladas que coinciden con ánimas biológicas muy fuertes, pero no son compatibles, y en lugar de lograr un avance les provoca una crisis, en cambio, hay IVIS que están en un plano mediano pero coinciden con un ánima que está, por decirlo así, en la misma frecuencia, y logran una estabilidad emocional que les hace controlar las energías muy fácilmente―.
―La expresión de que “hay química” entre dos personas no está mal, pero estaría mejor decir que hay “física” entre dos personas―.
―Otro asunto, el ánima y la IVI están en constante pugna por el dominio emocional del espíritu, en situaciones estables, es fácil para la IVI mantener el control, pero cuando se alteran estas situaciones es fácil para el ánima biológica tomar el control. También es frecuente que el ánima biológica se “aproveche” de ciertas circunstancias, por ejemplo, cuando la persona está hablando. Como lo hace usando una parte superficial del entendimiento, la parte biológica toma la situación, dejando la parte prudente, que es la parte natural de la IVI, totalmente a un lado. No se diga si agregamos algo de excitación, la parte biológica con toda su carga toma el control. En poco, muy poco se diferencía el comportamiento de una turba enardecida al de una fiera furiosa, es totalmente biológico―. |