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La Casa de las IVIS
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Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
 

Capítulo 6

…¿existe Dios?

…este mundo no se hizo una vez…

La cámara lo toma dormido junto a su esposa, se desdobla y llega a través de un tubo azul transparente, que empieza en un círculo envolvente, el tubo se proyectaba hasta  la casa de Avenida Américas, Manuel no tiene control sobre el vuelo, llega y entra, sólo ve a Don Lupe y a Chema:   ―Pasa Manuel, pasa, estás un poco antes para decirte ciertas cosas, para que te vayas ambientando, por lo menos en el lenguaje,  son cosas que tal vez te parezcan raras, aunque algunas las encuentres lógicas. Son cosas generales de este “otro mundo” en el que estamos, digámoslo así. Habrás observado que cuando viajaste para acá, lo hiciste por una especie de tubo, bueno, lo que viaja, tu parte viajera, está compuesta también de tubos, de distinto tipo, color, luminosidad, etc.,   quisiera decirte algunas cosas generales sobre estos tubos…―.
Mientras Don Lupe habla, la imagen empieza a transformarse y muestra una IVI, una especie de medusa, con múltiples tubos, especie de cabellos, muchos de ellos como fibras ópticas con destellos en su punta, otros tubos sólidos, continúa Don Lupe.
―Sólo se alcanza a percibir cómo es en realidad cuando está viajando, su naturaleza es estar viajando, no estar estático. Cuando está estático está fuera de su ambiente, por las causas que sea, en estos viajes hay elementos negativos, unos ligeros y otros fuertes y hay unos densos, muy densos, esos entes tienen una naturaleza distinta, poco conocida por lo distinta, pero es un hecho que debemos cuidarnos, cuando tu viajas aquí, lo haces a través de un tubo protegido, no vas a tener ningún problema, algunas veces tendrás oportunidad de volar solo, tienes que cuidarte, es placentero, pero es muy peligroso, pues viajas casi sin defensas, pueden atacarte fácilmente y te llevarías, por lo menos, experiencias desagradables, muy desagradables, aparte de que te causaría todo tipo de confusiones, pues podrías cambiarte de una dimensión a otra sin darte cuenta, que son los momentos mas peligrosos, entre paréntesis, y verías cosas que no son realidad en tu dimensión, mostradas tan claramente que te podrían causar cualquier tipo de impresiones, lo que alteraría la salud de tu conciencia, hay muchos tipos de protección, todas las religiones te hablan de ellas, la mayoría en forma de “mantos”, que es la figura mas cercana a esa protección cósmica de la que ahora te hablo, tu tienes una especie de conciencia cósmica superior al promedio, hay quienes tienen más, otros menos, todos tenemos, pero los que estamos aquí, en cierta forma nos “alcanza” para darnos cuenta―.
―Ahora bien, para viajar, tu “ente viajero”, que llamamos  “IVI”, tiene ciertas características que la hacen mas adecuada para viajar, y que, por lo tanto, la hacen mas bella, esa IVI, está compuesta a su vez por tubos,  estos tubos son de distinta naturaleza, pueden ser huecos o sólidos, los huecos son los “buena onda”, están continuamente sacando la energía de tu IVI, la energía no es mala ni buena en sí, pero tiene que estar circulando, si te quedas con ella, la IVI se vuelve pesada y difícil de manejar, los tubos  sólidos atraen energía, y no sólo energía, sino también “polvo”, que, aunque también es energía, es de otra procedencia,  no es fluído, por lo que es más difícil  de eliminar―.   
―Digamos que este es un lugar en donde aprendemos algo de las IVIS―.
Mientras habla don Lupe las imágenes van regresando al cuarto cósmico.
Manuel pregunta,
―¿Existe Dios?―,  
―Sí, definitivamente, existe mucho mejor, si se pudiera decir, que cualquier cosa que tú creas que existe―,
―¿Se refiere también al bien?―,  
―Claro, en distintos niveles, pero son la misma cosa―. ―¿Qué es el bien?―,   
―Hay muchas definiciones que te podrían sonar muy religiosas, no por eso falsas. Para nosotros, es el estado ideal para viajar, al mismo tiempo que el estado ideal a donde llegar, ese estar viajando estando estáticos o estar estáticos cuando viajamos, es nuestro bien, digamos que es la mejor forma de estar, que es al mismo tiempo, la mejor forma de viajar―.
―¿Cómo hacemos el bien?, ¿cuál es la mejor forma?―. ―Solemos tener una visión muy chata de lo que es el bien, porque sólo lo conocemos a través de nuestras limita-ciones, lo que no deja de ser pobre―.
 ―Si vieras el bien desde el otro punto de vista, desde tus potencias más altas, sin las limitaciones normales a que estamos acostumbrados, como son la pobreza, el hambre, la injusticia; si la vieras en un mundo más simple, en donde solo hay belleza en distintos grados, cambiaría tu percepción―.
―Entonces, ¿el mal?―,
―Ese es un tema harto complicado, como existe el bien, existe el mal, digamos que es una especie de equilibrio, entonces, en cierto sentido, también es bueno, lo malo del mal es eso, que es malo, en un sentido mucho mas profundo que  el que estás acostumbrado a pensar―.
―¿Existe un orden final?―,
―Dentro de todo este mar de dimensiones hay una lucha real, tal vez sea la forma de estar en un orden final, de ahí,  volveríamos a caer en el dualismo del movimiento estático del que hablábamos antes, algo así como que las cosas puedan ser y no ser al mismo tiempo, para alcanzar ese equilibrio final u orden final―.
―Entonces, ¿vale la pena portarse bien?―,
―Tú estás acostumbrado te repito, a una dimensión de limitaciones, en esa dimensión limitada, muy limitada por una parte, un placer primario  viene de la concupiscencia, y crees que  la concupiscencia viene del mal; en otro plano, superior digamos, el mal sólo es el mal, solo, y el bien es solo el bien, puro,  todos asocian el mal con el sexo y dos o tres cosas sin mejor sentido…, y eso es porque eso es lo mas que tenemos, es lo mas que conocemos, el bien es mucho mas que no tener sexo con la secretaria, es mucho mas que no robarse dinero,  es una forma de estar, al mismo tiempo que es una forma de ir a alguna parte―.
―El canal en donde se dan las emociones de concu-piscencia, es el mismo en que viajan las emociones de transición, de trascendencia,  como el amor a los hijos―.
―Estas emociones son las que nos llevan a las acciones mas violentas de temperamento, y viajan en el mismo canal, otra vez, una especie de equilibrio―.
―Ese temperamento es en ciertas personas mas fuerte que en otras y se manifiesta por acciones mas heroicas que cotidianas, están dispuestos a hacer más por sus hijos que las personas de poco temperamento, pero también están más proclives a dejarse llevar por la concupiscencia, son IVIS mas grandes, por lo mismo más difíciles de controlar―.
Manuel siguió pensativo…, ―¿Cuál es el origen de todo?, ¿de donde venimos?, ¿Quiénes somos?... ―,
Don Lupe, comentando tranquilamente, viendo distraída-mente al techo, a una esquina del techo para ser precisos, dijo pausadamente:
 ―Este mundo no se hizo una sola vez,  se hizo muchas veces, cambiando las constantes de origen... ―.
―En las primeras veces, por ejemplo, había dos soles, uno de los planetas, el más grande, era un sol. Lo que pasó es que fue demasiada la temperatura para que pudieran sobrevivir los seres primarios, por lo que se cambió esa variable, quedando un solo sol, el que conoces―.
―La primera forma viable no era el aire como el que respiramos, era una especie de gel, luego, después de varios cambios a las constantes quedó lo que conocemos como agua…―.
―El cuerpo que tenemos dista mucho de ser el que estaba considerado en los primeros mundos, muchas veces se consideró que el delfín era el recipiente adecuado para las IVIS―.
―El hombre se forma después de muchas iteraciones2 y muchos cambios en las constantes de origen―.
―El propósito de todo esto fue, y es, dar libertad a las IVIS, hay, digamos dos especies de libertad, una, que nos está negada a nosotros, solo la tienen las IVIS de nivel superior. Esa libertad es de pleno conocimiento, es la libertad última, porque todo se reduce a la voluntad de querer o no querer, de aceptar o no aceptar, puesto que existe el conocimiento total.
La libertad que proporciona este mundo a las IVIS está dado en buena parte, por su ignorancia. Pero queda preservado el entendimiento para las decisiones supe-riores. Esta combinación de ignorancia y sabiduría es lo que hace tan complejo el comportamiento de los hombres, puesto que traen una carga natural de las IVIS, la cual, aunque no la conozcan, existe, al mismo tiempo que quedan vivas todas las cargas animales de los recipientes, en este caso de nuestra base primate, que es de suyo muy compleja, pues es al mismo tiempo social y tremenda-mente egoísta.
La libertad para la IVI consiste en poderse equivocar, en actuar fuera del equilibrio, o en actuar dentro de un orden cósmico, que es lo que podría cambiar su esencia. No hay cambio el la IVI si no hay libertad. Y no todas las IVIS han tenido o tendrán esa libertad.
Pasaron momentos en silencio
Llegaron los otros, la cámara toma escenas de ellos platicando divertidamente, pero con calma.
―Don Lupe…, ¿quién hizo todo?―.
―Seguro te refieres a ¿quién hizo el universo?, porque son dos cosas distintas―.
Manuel hizo una mueca de asentimiento.
―Quien hizo este “todo” evidentemente no pertenece a este todo, continuó don Lupe, es un ente distinto, un ente separado, no se puede crear a si mismo―.
―Ahora bien, una cosa es el universo, la tierra que conocemos, y otra las IVIS, las IVIS no pertenecen, evidentemente, a este universo de piedras y espacio―.
―¿Entonces las IVIS son extraterrestres?―.
Don Lupe sonrió:
―Cuando dices “extraterrestre”, te me figuras una hormiga hablando de su pequeño mundo, supón que se llamara Lugdunum, entonces la hormiga te preguntaría…,  ¿es extralugdunumense?,  en ese sentido cualquier cosa, bueno casi cualquier cosa, sería extraterrestre. El término extraterrestre implica un alto grado de vanidad, Manuel somos tan pequeños, que, para efectos prácticos, todo es extraterrestre―.

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(2) No confundir iteración con interacción, la iteración se refiere a la repetición de una serie de eventos sobre un proceso determinado.