Autor
El Complejo de Ratón
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Introducción
Los automóviles
Los empleos
Cambio de baño
Los vendedores
Los insultos
Teoría del consumo
Casos fortuitos
Cambios de Mentalidad
Los Hijos
Autodefensa
Los empresarios
Consejeros del café
La Justicia y la Economía
Hasta desnudos hay clases
El corporativo
Caras vemos..
Para ser torero....
Una buena conducta
El insultador caritativo
El ser reconocido
Don Perfecto
Cambio de tercio
Papeles Sobreactuados
Los comentarios
El complejo de Rubén
Ilustraciones por
Marco Tulio Rebollo
Ruben Nohuitol

Los hijos y complejos Básicos

Aquí tendremos que dividir los hijos por edades, los niños, los adolescentes y los hijos adultos.

Los niños. Algo que es notoriamente cierto en los papás inmaduros es que quieren más a los primogénitos que a los demás hijos ¿por qué? Por que de alguna forma nuestro hijo refleje lo inteligente que somos, pero que por una u otra causa no pudimos hacer fructificar.

Los adolescentes. Las cosas se empiezan a complicar cuando el niño crece, pues todavía tratamos de forzar a nuestros hijos, pero resulta que al niño también le afecta nuestro complejo, y un error común entre los padres es tratar de competir con ellos.

La principal competencia en este caso sería ¿quién es más inteligente? Si nos hacemos a un lado de esta inmadura posición, nos tendrán más por amigos y menos por adultos extraños.

No tratemos de imponer una profesión a nuestros hijos, pero sí es nuestro deber orientarlos, muchas veces los muchachos quieren estudiar una carrera como castigo al papá, pues saben la ilusión que tiene por tal o cual carrera, lo normal es que si usted es un profesionista honrado, cabal y exitoso, su hijo querrá estudiar lo mismo, pero como en todo, hay excepciones.

Los hijos adultos. Este es el estado de resultados de la educación que le dimos a nuestro hijos cuando niños ya adolescentes, si al hijo le ha ido bien en los negocios, el padre cree que fue por la educación que le dio y el hijo cree que fue por su propia inteligencia.

Lo malo es cuando al hijo le ha ido de la patada, pues se vuelve de lo mas susceptible y hay que medir los comentarios para evitar que las relaciones se resquebrajen de manera irreparable.