Autor
El Complejo de Ratón
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Introducción
Los automóviles
Los empleos
Cambio de baño
Los vendedores
Los insultos
Teoría del consumo
Casos fortuitos
Cambios de Mentalidad
Los Hijos
Autodefensa
Los empresarios
Consejeros del café
La Justicia y la Economía
Hasta desnudos hay clases
El Corporativo
Caras vemos...
Para ser torero...
Una buena conducta
El insultador caritativo
El ser reconocido
Don Perfecto
Cambio de tercio
Papeles Sobreactuados
Los comentarios
El complejo de Rubén
Ilustraciones por
Marco Tulio Rebollo
Ruben Nohuitol

Para ser torero...

Cuando vamos al médico, no le pedimos sus calificaciones, sino únicamente nos fiamos de apariencias tales como el edificio, el tamaño del consultorio, la decoración, los diplomas colgados en la pared, el título y la recomendación de nuestra comadre. Si la enfermedad es grave, el médico debe cobrar caro, por que si cobra poco, no es el médico adecuado.

Por cierto, el consultorio se lo regaló su papá, la decoración es de su esposa, los diplomas son de convenciones y de seminarios a los que asistió solo de "lejecitos", y así, como si fuera gente seria y responsable, nos examina muy callado y nos deja ver su Rolex (nos tranquiliza pensar que si le va bien es por que es bueno); ya con el tiempo uno se da cuenta de que son dos hechos totalmente distintos.

Si usted hizo un gesto de incredulidad al leer lo anterior, pregúntele por su compañero el chaparrito, era el más aplicado, sabía de todo, pero no parecía médico, nunca atendió fuera del Seguro Social y los pacientes siempre preguntaban por un doctor cuando lo veían. No basta ser un buen doctor, hay que parecerlo.